viernes, 4 de enero de 2013

El mueble en Francia

Siendo un apasionado de Andalucía y encantarme mi trabajo que me relaciona directamente con el sector del hábitat, mi analisis de la situación en el sector del hábitat en Andalacíaes el siguiente:

En Andalucía existe un  «Triángulo del Mueble» que durante décadas ha sido un auténtico motor de desarrollo industrial y del comercio del mueble. Las localidades de Lucena, Écija y Mancha Real definieron un modelo de concentración empresarial que funcionó a pleno rendimiento hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria, que en 2007 ya salpicaba directamente a esta industria auxiliar compuesta por mueble, textil e iluminación.

A pesar de todo, los fabricantes y comerciantes andaluces de muebles se resisten a desaparecer y buscan alternativas sostenidas en el fomento de las exportaciones , la apuesta por productos de mayor valor añadido y la especialización. El sector se compone sobre todo por pymes y microempresas, siendo Andalucía una de las comunidades autónomas con mayor número de firmas productoras de muebles en España.

Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) relativos al sector de fabricación de muebles vienen a constatar lo que ya era evidente: que tanto el número de trabajadores como la cifra de negocio y el número de empresas siguen en caída libre. ¿Qué hay que hacer ante este panorama? La recesión genera un impacto brutal en esta industria.

Ante semejante escenario, sólo las exportaciones de muebles mantienen el signo positivo, con un crecimiento superior al 5 % en los nueve primeros meses de 2012 y 1.055 millones de euros en ventas al exterior, lo que pone de manifiesto el esfuerzo titánico que los empresarios del sector están haciendo por mantener el negocio y el empleo en un contexto de recesión tremendamente hostil. «Con el consumo paralizado, los salarios a la baja, el poder adquisitivo en descenso como no lo hacía desde hace casi tres décadas, sin crédito para las empresas y todo ello en un clima de confianza desfavorable, nada invita a pensar en un futuro demasiado prometedor», aseguran algunas fuentes empresariales del sector del mueble. 

Recuperar la confianza

Y es que ante todo necesitamos creer en nosotros mismos. Si has decidido dar el salto a la exportación o si ya tienes contactos generados, debes trabajarlos. La clave, normalmente del comercio internacional es la información, que exista un buen y fluido canal por el que poderse comunicar con nuestros aliados.

Por lo que he podido comprobar nuestros productos, aunque no todos por desgracia, no tienen nada que envidiar al de otros países que mantienen un flujo de exportaciones mayor. Reducir los gastos a la mínima expresión posible y preguntar, si algo se desconoce, se pregunta. 

Pedro Aranda

World In Habitat